Por fin tengo casa!!! A pesar de las múltiples dificultades y de que me han hecho pagar un año por adelantado por ser un maldito indocumentado sin número de seguridad social. Yo solamente tengo un visado de estudiante (F1), que te de muy pocos privilegios. Con este visado cualquier trámite inicial se hace un poco más complicado, pero no imposible, ni mucho menos. La gran mayoría de las cosas las puedes solucionar con……dinero, como no. Como el alquiler del piso. Hemos tenido suerte y el piso es lo que llaman aquí renta protegida (rent control), por lo que no pueden inflar los precios ya que el ayuntamiento los supervisa.
Mi casa en el East Village
Además os puedo asegurar que por lo que pagamos está muy bien. Es un edificio bastante nuevo, con ascensor, lavandería (muy pocos tienen lavandería propia), patio trasero para hacer barbacoas, y me incluye la mayoría de los servicios (“utilities included”). Eso sí, aunque el precio visto lo visto es muy bueno y la mayoría de mis compañeros de la universidad están envidiosos porque pagan incluso el doble por lo mismo o peor, sigue siendo una barbaridad.
Manhattan Bridge y al fondo Brooklyn Bridge
Lo cierto es que las dos últimas semanas no se puede decir que hayan sido las mejores en la ciudad, porque el hecho de no tener casa y de no tener libros no me ha permitido seguir el curso y me ha pillado el toro. Ahora ya le voy cogiendo el ritmo, pero la verdad es que lo que me avisaron de que iba a tener que currar acertaron de pleno. Aquí las clases son lo de menos. Fuera de clase te tienes que machacar. Y en eso estamos, que para eso me he gastado todos mis ahorros. Acaso os creíais que esto iba a ser todo fiesta y diversión?, menos mal que lo tenía claro.
Otro tema curioso es la cultura de los libros. Aquí por asignatura te exigen un libro que te cuesta $200, y no exagero, por lo que cada trimestre te puede salir por unos $1000. Escalofriante. Como me he grapado los bolsillos lo que he hecho ha sido alquilarlos, que te cuestan 4 veces menos, pero claro, no te los puedes quedar, aunque tampoco creo que me los pudiese traer de vuelta a España, a no ser que cada vez que venga un amigo me lleve uno de vuelta en el fondo de la maleta.
Lo que sigue siendo divertido es la cultura de Brunch.” Brunchear” como lo llamo yo. El sábado o el domingo es más que recomendable bajar a uno de los miles de restaurantes que ofrecen buenísimos brunches a buen precio, con muy buen rollo y en sitios muy divertidos. Yo ya he visitado un montón de ellos y me he integrado en esta cultura sin ningún problema (bueno, a veces algún problema, porque las bebidas que incluye el brunch bloody Mary picante, mimosa,…no son muy de mi agrado).
Otra de las cosas divertidas que he hecho últimamente fue ir al Soho a disfrutar de la Fashion Night, que es un día en el que las tiendas abren hasta más tarde y miles de curiosos se acercan a comprar. Las tiendas ponen DJs, algunas dan algo de comer, pero la gran mayoría están abarrotadas, sobre todo por curiosos que quieren pillar a algún famoso. Nosotros solo vimos a Serena Williams, pero por las aglomeraciones de gente debía de estar la mitad de Hollywood.
La busqueda del famoso por el Soho
Ahora que estoy un poco más al día ya me toca recuperar el tiempo perdido y volver a disfrutar de la ciudad. Para empezar este sábado voy al parque de atracciones Six Flags, que por si no lo conocéis es simplemente es-pec-ta-cu-lar. Tiene la mejor montaña rusa del mundo Kingda Ka (a mis hermanos les digo que tiene una incluso mejor que la que ellos vieron en Sanduski). Pero esto es otra historia….
K
PD: he encontrado a mi proximo candidato para senador. Con ese nombre llegará a lo más alto:
Cartel electoral en Brooklyn, cerca de Ikea