domingo, 17 de abril de 2011

Live music in NY

Me apasiona la música. Y creo que no hay mejor ciudad en el mundo para ir a conciertos que Nueva York. Aquí vienen todas las bandas. No, mejor dicho, aquí todas las bandas quieren venir.

En la ciudad existen desde grandes estadios para albergar conciertos como el Madison Square Garden, el Radio City Music Hall, el Yankees Stadium en el Bronx, o el New York Red Bull Arena en New Jersey justo al otro lado del rio Hudson.


Concierto de los Stokes en el Madison Square Garden
Pero lo mejor son las salas de conciertos, que aunque no son tan enormes tienen mucho más encanto, partiendo de que en EEUU en los grandes pabellones todo el mundo se tienen que sentar, salvo unos poquitos afortunados junto al escenario, y claro, así no hay manera de crear buen ambiente. Por eso yo recomiendo las salas más pequeñas que se reparten por la isla de Manhattan y los alrededores.
De momento me quedan unas cuantas salas, o “venues” como dicen por aquí, pero de momento he estado en unas cuantas. Estuve en el Roseland Ballroom en el Midtown viendo el concierto de Weezer, y me pareció un sitio estupendo para disfrutar de un concierto. Esta muy  accesible, todo el mundo de pie, es fácil tomarse una cerveza y por supuesto la acústica es muy buena.

Concierto de Weezer en el Ballroom Roseland
También me gustan mucho las salas del Lower East, mucho más pequeñas, donde tocan bandas que se van dando a conocer (donde empezaron The Strokes, Clap Your Hands Say Yeah, Matt and Kim,…): Mercury Lounge, Arlene’s Grocery o la más famosa, pero no por ello mejor, The Bowery Ballroom. En todos estos sitios hay conciertos a diario y por $10 puedes ver a dos o tres bandas.

Concierto en el Mercury Lounge
De Brooklyn solo conozco dos sitios, pero ambos son perfectos para ir a disfrutar de un concierto. El primero se llama The KnittingFactory. Los fines de semana está siempre lleno. Es un buen plan ir a cenar al Sea y después darse un paseo hasta allí para disfrutar de un concierto. El segundo garito es un reciente descubrimiento en una zona apartada pero que está muy bien montado para pequeñas bandas. El sitio en cuestión se llama The Bellhouse. La pena es que es un sitio para ir al concierto y volverse porque por los alrededores no hay nada más, y tras los conciertos se va todo el mundo.

 The Bellhouse venue

Y otros sitios que tengo aún pendientes son: Terminal 5 (ya tengo entradas para el concierto de Matt and Kim en Junio), el pequeño SullivanHall o el Gran Ballroom del Webster Hall. Pero todo se andará.

La semana que viene vuelvo a España una semana a por mí dosis de calamarplancha. Hay ganas.
K