El
título del post es literalmente el eslogan del estado de Utah en el Medio Oeste
estadounidense. Por lo visto las Montañas Rocosas que atraviesan Utah tienen
unas condiciones geográficas
excepcionales (los picos alcanzan fácilmente los cuatro mil metros de
altura) y se encuentran tan lejanas al mar que la calidad de la nieve es
inmejorable.
Chalets a pie de pista en Deer Valley
Debido
a esto decidimos plantarnos allí a disfrutar de cinco días de esquí y turismo.
Nos alojamos en Park City, el pueblo principal situado centro del valle famoso
por haber alojado las olimpiadas de invierno en el año 2002 (no sin polémica,
porque si no recuerdo mal se demostró que hubo pucherazo e incluso hubo gente
que fue a la cárcel). También es bastante famoso por el festival e cine independiente
de Sundance.
Deer Valley - Panoramica
El
pueblo en cuestión era un antiguo asentamiento minero, donde aún quedan
vestigios. La calle principal (Main Street) está perfectamente restaurada y la
verdad es que da gusto pasear por ella, tomarse una cerveza en algunos de sus
bares, o cenar en alguno de sus exclusivos restaurantes.
Main Street
El
pueblo está rodeado de 3 estaciones de esquí bastante grandes: Deer Valley,
Park City y The Canyons. Nosotros pudimos esquiar en las dos primeras, y me
quede con las ganas de esquiar en a última pero el tiempo no nos acompaño los
dos últimos días. Y el forfait no es barato ($100/persona) como para pagarlo
para no poder disfrutarlo.
Park City - Panorámica
Deer
Valley lleva 5 o 6 años votada como la mejor estación de EEUU. Mi opinión es
que está bien, es muy bonita, pero no es la mejor ni mucho menos. Tal vez es la
más exclusiva porque los hoteles, servicios y casas alrededor de las pistas son
espectaculares. Debe de estar el nivel de Aspen en pijerío.
Deer Valley
Me sorprendió que
no permitieran el acceso a los Snowboarders, y no porque estropeen las pistas
con las tablas, sino más bien porque su estilo de vida no es bienvenido entre
tanta exclusividad. Tuvimos un día
estupendo, con la nieve de muy buena calidad a primera hora de la mañana, pero
a medio día se estropeo bastante porque alcanzamos temperaturas de hasta 15ºC,
y esto no lo aguanta ni la mejor nieve del planeta.
Pistas entre abetos y chopos
Al día
siguiente fuimos a Park City. Espectacular. Para mi una estación increíble, con
multitud de pistas perfectamente cuidadas, remontes muy modernos y un entorno
inmejorable. Además aunque lucía un sol esplendido las temperaturas no subieron
tanto como el día anterior por lo que pudimos disfrutar mucho más del día.
Acceso a los Bowls - No sube nadie!
Si hay
algo que me gusta de las estaciones americanas son las zonas que denominan
“Bowls”. Vienen a ser una serie de “palas” muy verticales a las cuales solo se
puede acceder con un remonte (muy cochambroso normalmente) o con un “snow cat”
(pisapistas). Aquí no se preparan las pistas, ni se balizan ni nada por el
estilo. Hay un punto de origen un punto de destino.
Park City
Y entre ambos hay mil
posibilidades: entre pinos, bañeras gigantes, cornisas,… Yo me di el lujo de
hacer unas bajadas por la zona llamada Jupiter, aunque tras la última bajada
decidi que no era muy buena idea ir solo por aquí. De hecho tuve que llegar al
remonte remando sobre un laguito congelado. Da bastante yuyu oir el hielo crujiendo
debajo de los esquíes.
Ideas para el hogar
Y a
partir de este día la climatología nos abandono. El día siguiente amaneció
lloviendo por lo que decidimos bajar de las Rocosas y hacer turismo alrededor
del Lago Salado.
Salt flats....la Nada
Primero
rodeamos por el sur el lago para ir a visitar las famosas salinas hasta llegar
a las pistas de velocidad (Bonneville Salt Flats). En verano los dos dedos de
agua que tienen las salinas se secan y queda una extensión inmensa y plana
donde unos locos se dedican a llevar sus coches preparados con motores de
aviones para intentar batir los records de velocidad. Solamente llegar allí es
una aventura, especialmente si sopla el viento. La autopista es una recta
perfecta de varias decenas de kilómetros, y como no hay ningún obstáculo se
forma una niebla de sal que no te permite ver más de 25 o 30 metros al frente.
La Nada II
Por la
tarde nos fuimos a visitar el Antelope Island State Park, una isla bastante grande en
el lago salado desde donde hay unas vistas de las cordilleras nevadas bastante
espectaculares. Es curioso además ver las mandadas de búfalos que habitan la
isla.
Falda de las montañas
Al día
siguiente de nuevo el tiempo no nos acompaño, pero esta vez en forma de nieve.
Se puso a nevar sin parar y por ejemplo en el coche se nos acumularon unos
10-15cm en unas pocas horas. Como teníamos tiempo hasta pillar el avión al
final de la tarde nos fuimos a visitar la capital Salt Lake City. Una ciudad
muy extensa, con un downtown pequeño con algunos edificios altos, coronados por
el Capitolio. El centro de la ciudad se denomina Temple Square nombrado así por
el templo Mormon y sus edificios adyacentes. Pudimos visitar alguno de estos
edificios. Increible ver la cantidad de dinero que tienen los mormones. Normal
si tenemos en cuenta que un requisito imprescindible para formar parte de esta
comunidad es dar el 10% de tu patrimonio anualmente. En Utah alrededor del 60%
de la población es mormona, o como se dice por allí miembro de la Iglesa de
Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias. A mi el nombre ya me da miedo.
Salt Lake City
La
ciudad parece tranquila. Hay mucho trabajo y por lo visto se vive muy bien. A
mi personalmente me parece aburrida. Lo único que me haría quedarme una
temporada es que a 20 escasos minutos hay muchas estaciones de esquí.
Antelope Island
En
conclusión. Si se quiere disfrutar de la mejor nieve del planeta, hay que venir
a Utah en Enero o Febrero. En Marzo a medio día ya no es tan buena. De hecho si
alguien se decide a venir a esquiar a EEUU mejor que se vaya a Colorado.
Matriculas de los coches
Las
estaciones creo que son un poco mejores, y al ser casi mil metros más altas, la
calidad de la nieve es incluso mejor. Por mi parte doy por concluida la temporada,
posiblemente la peor de mis últimos 10 años con solo 3 días acumulados, pero bueno, ya vendrán tiempos
mejores. El año que viene si todo va bien posiblemente volveremos a Colorado, a
Breckenridge. A ver si alguien se apunta. No se puede decir que no aviso con
tiempo.
K