Mucho
tiempo sin pasearme por aquí. A veces da pereza, a veces simplemente estoy
hasta arriba de trabajo. Pero bueno, más vale tarde que nunca. Ha sido un
intenso, frio y largo invierno, y se han hecho muchas cosas, pero por fin
parece que llega el buen tiempo y es hora de cambiar el abrigo por el bañador.
Brewster Train Station
Que
mejor manera de empezar que con mi
primer día d vacaciones del año. Me parece increíble pensar que el primer día
oficial de vacaciones fuese el lunes 27 de Mayo, Memorial Day, o Día de los
Caídos. Vamos que en 5 meses me han dado un miserable día de vacaciones. Esta
claro que América es la tierra de las oportunidades, pero no de las vacaciones.
Prefiero ni comparar con los días que tenía en España porque me pongo a llorar.
Pero bueno, tengo un buen trabajo y con los tiempos que corren no me voy a
quejar.
Pues
como los días de vacaciones me los dan con cuentagotas, decidí aprovechar el
fin de semana lo mejor posible. Por desgracia no pude alquilar un coche porque
todas las agencias tenían todo alquilado para ese fin de semana desde hacia
unas semanas, así que busque alternativas mas manejables. El primer día
decidimos montar la bici en el tren Metro North para ir a recorrer una antigua
línea ferroviaria reconvertida. Algo así como las Vías Verdes en España. En
EEUU hay una asociación sin ánimo de lucro llamada Trail Link que se encarga de
dar a conocer todas estas antiguas vías ferroviarias, así como de su
mantenimiento. Hacerse socio es gratis, pero claro, es una buena idea el
colaborar para que todo siga en tan buen estado. En la página web te facilitan
toda la información que necesitas, e inlcuso te puedes descargar las
direcciones y trayectos para utilizarlas en un GPS.
Nosotros
decidimos recorrer el North Country Trail. Un camino de unas 35 millas desde un
pueblecito llamado Brewster (unos $15 el billete de tren + $5 por le permiso
anual para las bicicletas) hasta otro pueblo a la rivera del Hudson llamado
Tarrytown. Si se quiere incluso, se pude continuar el camino tomando el South
Country Trail que te lleva directamente hasta el Bronx. Esto lo hemos dejado
para otro día cuando nos juntemos un grupo de gente con mejor forma física.
El
camino en si es espectacular. Es impresionante ver los paisajes, los bosques,
los ríos y los embalses a solo 1 hora del caos de Manhattan. Vamos, que le
llevo a alguien allí sin que sepa donde está y el último lugar que nombraría
seria el de Nueva York.
El
camino esta perfectamente asfaltado, sin grandes pendientes porque no deja de
ser una antigua línea de ferrocarril, muy bien señalizado, con muy poca gente a
pesar de ser un día festivo. Solamente por los embalses, en especial el Croton
Reservoir, los bosques espesísimos y muy verdes, las granjas y los animales del
camino merece mucho la pena ir.
Algún
otro día hablare del Croton Aqueduct, por donde discurre el principal
suministro de agua potable de Nueva York, que tiene más años que Carracuca y
que como le pase algo los niuyorquinos se van a pasar una temporada muy larga
bebiendo agua embotellada y bañándose en el “transparente” East River.
Si os
interesa os recomiendo este documental:
Al día
siguiente, y gracias a la invitación de un amigo nos fuimos a navegar por el
rio Hudson. Otra experiencia de los más espectacular, y no solo por el hecho de
navegar en si, sino porque al hacerlo, el horizonte con la línea de rascacielos
de la ciudad es increíble. No fue el día más ventoso del mundo, pero no impidió
que lo pasáramos mejor que bien.
Para
poder navegar por el Hudson lo mejor es apuntarse a algunos de los pocos clubs
náuticos que hay a lo largo de la orilla de Manhattan. Para que os hagáis una
idea, la temporada entera cuesta unos $900 dólares, y esto te permite coger uno
de los numerosos barcos que tienen amarrados
(son barcos para unas 4 o 6 personas, de unos 8 metros de largo)
cualquier día a cualquier hora del día durante unas 4 horas máximo.
Para
los precios que se manejan en esta ciudad no me parece especialmente caro. Y
por otros 10 o 15$ te dejan llevarte a tus amiguetes. Lo cual seguro que
agradecen si les acercas a la Estatua de la Libertad, o incluso hasta el
impresionante puente de Verazano que conecta Brooklyn con Staten Island.
Y esto
es todo de momento. La temporada estival se presenta divertida, y que mejor
manera que con el festival Governors Ball este fin de semana en la Isla de
Randall en el East River. Prometemos pasarlo bien, y no esperamos menos de
vosotros.
K