Comenzó la ruta en uno de los puntos más septentrionales de América, en Prudhoe Bay (Alaska), para terminar su viaje unos 45 mil kilómetros más tarde en Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Todo este largo camino lo recorrió en coche, autobús, tren bicicleta, camión, lancha, moto y por supuesto a píe. Solo en una breve ocasión levantó los pies de la tierra para coger una avioneta.
Personalmente pienso que el documental es muy entretenido y recomendable, aunque entiendo que en una hora de video no se pueden plasmar todas las vivencias de tantos días de viaje. Con lo que realmente me quedo es con la envidia cochina que me corroe por dentro, porque este es uno de los viajes que más me gustaría poder realizar algún día. De momento me tengo que conformar con poder leer su blog diario donde me proporciona muchas ideas que me podrían ser útiles si algún día se me cruzan los cables y me decido a intentarlo.
Nunca se sabe.
K