jueves, 6 de octubre de 2011

Bring to Light


Este fin de semana por la noche se celebraba el Bring to Light en Brooklyn, más concretamente en Greenpoint, un barrio de Brooklyn justo al norte del popular Williamsburg, frente a la isla de Manhattan a la altura de las calles 14 y 20.

Una de las fachadas de las fabricas dándonos la bienvenida (yuyu)

Greenpoint es un barrio que está gentrificandose, aunque todavía quedan muchos restos de su pasado industrial y rural. Muchas de las calles siguen adoquinadas, y hay multitud de talleres de madera, almacenes logísticos, edificios abandonados y descampados llenos de chatarra. 

Escultura luminosa

Es alucinante ver lo abandonadas que están algunas de las zonas, más aún considerando su localización y sus vistas a la Gran Manzana. No creo que tarde mucho en desarrollarse la zona, porque ya se pueden ver espectaculares lofts y algún edificio de apartamentos de lujo.

Proyección de una mano que intenta "agarrar" la ciudad

El festival Bring to Light, viene ser una especie de exposición callejera donde artistas presentan sus obras con proyecciones, bombillas, luces, diodos, y cualquier cosa que emita luz, todo ello acompañado de música que es la que dirige de alguna forma el encendido o apagado de las luces. Como suele ser habitual en este tipo de “performances” hay muchísimo estafador, pero siempre se ven cosas muy originales que atraen la atención. Además, solamente con el hecho de poder entrar en las antiguas fabricas abandonadas o reconvertidas en talleres de artistas ya merece la pena.

Video con lo que se cuece

Una de las obras que más me llamo la atención era la proyección de un ojo humano con vida sobre la base del depósito de agua más alto de la zona. Daba la sensación de que la torre en cuestión te estaba observando. También un iluminado monto una especie de guitarra a base de cuerdas de acero repartidas a lo largo de las altísimas paredes de ladrillo de una de las fábricas abandonadas. Junto a las cuerdas una serie de motores sincronizados con una música que las hacían vibrar y sonar. Curioso.

Proyección sobre la fachada de gente trepando

Cada fin de semana por lo menos hay un evento de estos por toda la ciudad, por lo que si no hay mejor plan siempre es divertido acercarse a pasar la tarde.

K

domingo, 2 de octubre de 2011

The Big E


El sábado decidimos aceptar la invitación de una amiga para ir a la feria de ganado en Massachusetts The Big E. El Gran Este.

Hercules - La vaca unicornio (?)

La verdad que nos apetecía bastante ver como son las ferias de este tipo que tanto salen en las películas y series de televisión. 

Comida por doquier

Tras hacer noche en casa de nuestra amiga en New Haven, nos plantamos en West Springfield (si, casi como el pueblo de Homer) sobre las 11 de la mañana a pesar del tiempo de perros que tuvimos.

Panorámica de la feria

Nada más entrar ya te haces a la idea de lo que vas a ver. Comida, comida y más comida. El tema de la feria de ganado es solo la excusa para ponerse a tragar como Carpanta. 

Puesto de Corn Dogs

Antiguamente por lo visto si que había ganaderos y granjeros ofreciendo sus productos, pero ahora lo único que queda es un par de naves de ladrillo donde se pueden ver algunas muestras de todo lo que se “granjea” en la costa Noroeste de EEUU: vacas, cerdos, gallinas, cabras, ovejas, llamas y alpacas. También pudimos ver el típico concurso de perros y por supuesto el concurso de calabazas (la ganadora pesaba unos 275kg, lo cual no está nada mal).

Exhibición de Alpacas

Ah, también me hicieron mucha gracia las típicas atracciones donde si pagas $1 te dejan ver durante un minuto al caballo más pequeño del mundo, a “Hercules” la vaca-unicornio, etc. Solo eche de menos al famoso Ligre de las fiestas de mi pueblo. Mitad león, mitad tigre. Y con ojos fosforitos según el cartel del circo.

Clases de esquilado de oveja

Personalmente creo que lo único que merecía la pena eran las casas típicas de cada uno de los estados de Nueva Inglaterra (Maine, Vermont, New Hampshire, Connecticut, Rhode Island y Massachusetts), con la típica oficina de turismo y productos típicos de la zona.

Calabaza semifinalista de 250kg

Aparte de esto, había una feria con mil historias, y un millón (sin exagerar) de puestos de comida. Más bien, de fritanga. Todo lo que os podéis imaginar, lo venden “fried”, es decir, rebozado y frito. Entre otras cosas pude ver: corn dogs (perritos calientes rebozados y fritos, que dan miedito de verdad), pepinillos rebozados (fried pickels), onion blossom fried (una cebolla en forma de flor rebozada),  crazy burguer (hamburguesa rebozada con el pan y todo) y lo que más asquito me dio, el pastel de queso rebozado y frito. Por supuesto no probé nada porque aprecio mi vida, y porque preferí probar las especialidades de Vermont como la patata asada con salsa amarga y alguna otra cosa no rebozada y que posiblemente brilla en la oscuridad.

Más comida...

Lo que sorprende de la feria es la gente que va. Fundamentalmente americanos gordos como zeppelines que se ponen a comer como animales.

Patata asada buceando entre mil guarrerias. Muy rica, eso sí

Estuvo bien la experiencia, pero esperaba algo más auténtico. Más rural. Ya lo he visto, así que una cosa menos en la lista.

K