martes, 21 de diciembre de 2010

Walk south along Manhattan's East River

Por fin se han terminado los exámenes. Antes de volver a España por Navidad, y una vez cumplidas las obligaciones para con la familia he podido disfrutar de un soleado pero frio de invierno a lo largo del East River.

East River Park - Al fondo el Queens Midtown Bridge

Desde mi casa hasta el East River se llega en 5 minutos, rodeando, eso si, lo que aquí se conoce como "the Projects", que vienen a ser casas de protección oficial gestionadas por el New York City Housing Authority, y donde vive lo "mejor de cada casa". Projects hay por toda la ciudad, desde la zona de los mejores hoteles del Upper West hasta los barrios de moda como el West Village. Lo cierto es que yo nunca he visto que pase nada, pero si que tengo constancia de que es recomendable no atravesarlos.

Williamsburg Bridge

Bueno, dando un pequeño rodeo llego al East River a la altura de la 7th East desde donde he empezado mi paseo. A esa altura está el East River Park, lleno de pistas de futbol (soccer) y beisbol y con una paseo alrededor del rio muy cuidado pero que por desgracia solo llega hasta el Puente de Williamsburg.
Desde este punto mirando hacia el norte se puede apreciar de lejos el puente de peaje de Queens Midtown. Otro día recorreré el camino hacia el norte, pero hoy he decidido tomar rumbo sur.

Manhattan Bridge

Pasando por debajo del puente de Williamsburg que conecta el Lower East Side con el cada día más popular (y más caro) barrio de Williamsburg (o Billyburg para los amigos) donde cada dia hay más restaurantes de moda y bares de copas. El puente colgante y metálico se inauguró en 1903, y junto con el puente de Manhattan son los únicos que siguen teniendo tráfico de coches y trenes, y por eso al pasar por debajo se escucha un ruido casi ensordecedor.

Brooklyn Bridge

Siguiendo hacía el sur el rio hace un codo hacía el este y nos encontramos de morros con el Puente de Manhattan que se inauguró en 1909. Es sorprendente ver que casi todos los puentes de Manhattan tienen más de 100 años, aunque al acercarse se puede apreciar claramente como el oxido se está comiendo los pilares y celosias. Supongo que por eso están en casi continuo mantenimiento.

Por debajo del Puente de Brooklyn

Un poquito más hacia al sur llego hasta el fin de mi trayecto alrededor del río: el famoso Puente de Brooklyn que fue inaugurado en 1883, que se dice pronto. La diferencia fundamental y característica de este puente son las enormes torres de piedra desde las cuales cuelgan los enormes cables de suspensión. Sigue en obras desde que llegue en Agosto, y tengo la sensación de que van para largo. Me imagino que después de tantos años tocaba dar una manita de minio y de pintura.
En la orilla de Brooklyn, la zona entre el Puente de Manhattan y el Puente de Brooklyn se la conoce como DUMBO (Down Under MAnhattan Bridge Overpass), y actualmente está repleta de galerias de arte, lofts supermodernos y restaurantes muy chulos.

Centro comercial Pier 17

Y para volver, en vez de coger el metro, decido caminar un poco más y atravesar China Town, Little Italy, Nolita y de nuevo en East Village, donde como cada día me da la bienvenida Lenin desde lo alto de la azotea del edificio de al lado. Es curioso ver como el núcleo del capitalísmo te puedes encontrar con símbolos comunistas tan evidentes.

Bienvenido Mr. Lenin

Por eso la ciudad no deja de sorprenderme.

....y mañana de vacaciones merecidas a España. Necesito mi dosis de calamaresalaromanagambasplancha.

Hasta el próximo año! Feliz Navidad!

K

domingo, 28 de noviembre de 2010

On a cold and grey Chicago...

Una de las razones de venir a Estados Unidos fue la de conocer un poco mejor el país y visitar alguna de las ciudades que tenía aún pendiente. Esta vez le toco el turno a la ciudad del viento Chicago.


Chicago Theatre

No he podido parar de cantar el tema de Elvis In the Ghetto, aunque afortunadamente a nosotros nos han matado de un disparo como al protagonista de la canción original.


(Por cierto el tema del Principe Gitano, que se hizo famoso por Gomaespuma por ser la melodia de las noticias internacionales es también tremendo. Lo podeis escuchar aqui).

Skyline desde la orilla del Lago Michigan (en el centro la torre Hancock, al fondo a la derecha la Willis Tower)

Tenía tan buenas referencias que el primer puente que hemos podido nos hemos plantado allí. Se celebraba Acción de Gracias, algo puramente americano y que creo que es la única fiesta celebrada realmente por todos y cada uno de los habitantes ya que no se considera nada religiosa, aunque antiguamente sí que lo era. De hecho esto se aprecia en que la mayoría de los comercios y grandes almacenes están cerrados, cosa que os aseguro es casi imposible. Aquí las tiendas no cierran nunca, da igual que sea domingo, navidad o el 4 de Julio. Todo siempre está abierto, menos este día. Eso si, el día sigueite es conocido aqui como Black Friday, que es justo lo contrario. Es el día en el que oficialmente empiezan las compras de Navidad, y ese día hacen muchos descuentos en todas las tiendas, que normalmente abren a las 3 o 4 de la madrugada.

Una cervecita en el Kingston Mines

Como nosotros no tenemos aquí familia con quien disfrutar de un buen pavo con salsa de arándanos pues nos dedicamos a callejear por la ciudad. Personalmente me ha parecido una ciudad espectacular. El downtown (conocido como el “Loop” por el metro elevado que rodea esta área) es una maravilla. Los edificios son todos altísimos y la gran mayoría han sido levantados con mucho criterio arquitectónico. Las calles son muy amplias, y lo que casi más me ha sorprendido es el contrate que tiene con Nueva York. Es una ciudad limpia, moderna, cuidada y muy acogedora (a pesar del frio de mil demonios que pasamos, con temperaturas en torno a los -7ºC). La gente es increíblemente amable. Te hacen fotos, te orientan, te aconsejan, sin ni siquiera tener que preguntar. Además no es una ciudad ruidosa a pesar de los metros elevados que te hacen sentir como en las películas. Si no fuera por el frio no hubiese sido un mal sitio para vivir, pero el frio es realmente cortante.

The Bean, en el Millenium Park

 La ciudad tampoco da mucho más de si que para disfrutar de un intenso fin de semana. Pero hay cosas que uno no se puede perder como el paseo en barco por el rio entre los edificios, visitar el Millenium Park con el famoso “frijolito” (the bean), ir de compras por la Magnificent Mile, subir a la torre Willis (conocida anteriormente como Sears) y tomar un Cosmopolitan por la noche en el bar de la azotea en la torre Hancock. No puedo dejar de recomendar visitar esta ciudad.

Vistas desde el bar del penúltimo piso de la Hancock Tower

Por supuesto una vez aquí hay que asistir a alguno de los conciertos de Blues que hay en varios garitos de la ciudad. Por recomendación nosotros fuimos a un sitio que se llama Kingston Mines, y solo puedo decir que es de los mejores sitios para escuchar música en directo de los que he estado en mi vida. Aquí solo tocan músicos de la cabeza a los pies. Solo se toca blues, y no se engaña a nadie. Solamente por escuchar el speech del dueño antes de la actuación ya merece la pena. Todo un personaje. Las bebidas son muy asequibles, y como soy estudiante pasé por la patilla. La comida es supergrasienta y la decoración es lo que me esperaba, un antro de madera al más puro estilo americano. Auténtico. Gracias por la recomendación hermanos.

Vista sobre el rio

Y ahora, a ponerme las pilas que vienen los exámenes finales, y luego de vuelta a España a disfrutar de las Navidades, que la verdad, hay ganas.

No me puedo despedir sin agradecer a mis dos últimos amigos su visita. Espero que volvais en otra ocasión y esa vez me pueda ir a jugar los cuartos a Atlantic City (o a las Vegas mejor!) con vosotros. Gracias!

Residuales por Central Park

martes, 2 de noviembre de 2010

Halloween

Sigo estudiando para los mid-term exams a un ritmo infernal. No me sigue ni Alberto Contador después de una "visita al Asador Donostiarra".

Este fin de semana me tome un rato libre para ir a hacer lo que aquí llaman "pumkin carving", que no es otra cosa más que tallar tu propia calabaza de Halloween. La verdad es que pensaba que era difícil, pero una vez puesto descubrí que es la mar de fácil. Primero se "abre el cerebro" de la calabaza con un cuchillo, después se vacía y se limpia (todo son pipas!), después se marcan los ojos, la boca o cualquier otro detalle sobre la superficie, y luego utilizando una pequeña segueta se talla.

He aquí el resultado de mi primera calabaza:

Calabaza "cuñaaaaaooo"

Si, es el "cuñao", pero es que no me atreví a hacer algo más espeluznante, aunque para el próximo año prometo currármelo un poco más.


Con todas las "sobras" de la calabaza preparamos un pan de calabaza, un pastel de calabaza, y unas pipas horneadas con salsa de soja que aunque estaban muy pegajosas estaban muy ricas. Lo único que nos falto fueron las manzanas de caramelo (candy apples).

EL domingo a media tarde nos fuimos además a ver la desfile de Halloween por la 6ª Avenida a la altura del West Village. Había mil millones de personas disfrazadas, unas más curradas que otras, pero sobre todo había muy buen ambiente. Es una pena que al día siguiente (1 de Noviembre, Todos los Santos) en EEUU no sea día de vacaciones, por lo que la gente se empieza a recoger prontito y yo creo que la noche no se alarga como debería.
Entre todo lo que pude ver sobre todo me gusto un grupo de unas 100 personas que tenían ensayada muy bien la coreografía del Thriller de Michael Jackson.


Ahora toca retirar toda la parafernalia que se había montado en torno a Halloween, y nos toca empezar a preparar las Navidades. Esto es un sin parar.

K

viernes, 15 de octubre de 2010

Madrid en Nueva York

Esta claro que el verano hace tiempo que termino en la ciudad. Los días empiezan a ser más cortos y más fríos, pero aún queda mucho para lo peor. Hasta entonces estoy intentando disfrutar al máximo del poco tiempo libre que tengo.


Vista de la mitad norte de Central Park desde Belvedere Castle

De momento ya hemos tenido nuestra primera, pero breve, visita oficial. Aún así pudimos aprovechar el tiempo y dar unas cuantas vueltas alrededor de la ciudad, porque aunque pueda sorprender, en un mes y medio que llevaba ya en la ciudad todavía no había pisado Times Square y algún que otro lugar emblemático.

Casi nos atrapa la gigantesca chica del anuncio de Forever 21 en Times square

Lo cierto es que creo que tras dar una vuelta con nuestros visitantes hasta que no llegas a esta plaza en el corazón de Manhattan la gente no se da cuenta de que está en NY porque dentro de la misma isla hay tantos barrios tan diferentes que te puede llegar a descolocar. Pero cuando llegas a TS te dices a ti mismo “copón, pero si yo ya he estado aquí, no?”. Personalmente no es de mis sitios favoritos, pero creo que, especialmente de noche, es un sitio espectacular, lleno de gente, de locos, de homeless,….lo que no veas aquí no lo ves en ningún lado.


En estos últimos días también me ha sorprendido ver la increíble promoción que ha hecho la ciudad de Madrid en Nueva York. Muchísimas marquesinas de los autobuses están decoradas con carteles promocionando Madrid, y su Gran Vía por su feliz centenario.

Marquesina en en Lower East

Incluso la mismísima Times Square apareció repleta de carteles de Madrid y de gente promocionando la ciudad. La noticia fue publicada en los periódicos españoles. La verdad es que me alegre mucho de “sentirme como en casa” aunque solo por unos minutos.

No comment

Y como siempre, cada paseo por la ciudad, una nueva aventura. Solamente mi paseo de 15 minutos hasta el metro atravesando el multicultural East Village suele ser una experiencia, viendo como sale el humo de las alcantarillas, como preparan ya las calles para las quitanieves, como se preparan los comercios para Halloween, disfrutando de las “esculturas” que van apareciendo, y muchas más cosas….

Bicicleta de trapo en el Soho
 
PD: No puedo acabar el blog sin comentar que durante la visita de los amiguetes pude degustar la que hasta ahora es para mi La Peor Cerveza del Mundo. La Golden Monkey, o mono dorado, elaborada en Filadelfia con restos de rata. Malisisisisima.
 

viernes, 1 de octubre de 2010

Six flags

El fin de semana pasado pude tomarme un respiro y el domingo alquilamos un coche para ir al parque de atracciones Six Flags de New Jersey. En coche se tarda una hora y media más o menos atravesando Jersey City (que no tiene mucho que visitar), siempre verde y  rodeado de bosques frondosos, y es que por algo New Jersey es el Garden State.

Coche de alquiler

Cuando llegamos allí nos fuimos directamente a montarnos en su montaña rusa mas famosa, el Kingda Da, que actualmente es la mas alta y la mas rápida del mundo. La verdad es que desde fuera del parque ya impresiona bastante, porque tiene unos 140m de altura y alcanza una velocidad de más de 200km/h en cero segundos. Creo que un video vale mas que mil palabras:



Aqui hay una especia de "guerra" declarada entre los parques para ver quien construye la montaña rusa más alta, más bonita y más rápida. Lo mismo ocurre con las montañas rusas de madera, que son mucho más espectaculares y la que hay en Six Flags, llamada El Toro, es para que se te pare el corazon de la velocidad que coge y el ruido que hacen las vagonetas al volar por las vigas de madera.

El Toro

Hace años que monte en el Dragon Khan de Port Aventura y en ese momento pense que era lo máximo, pero despues de esto mi opinion ha cambiado radicalmente (solo hay que comparar para que ver que su velocidad es exactamente la mitad que la de Kingda Da). Los americanos definitivamente estan locos y el concepto de miedo es diferente. Tras montar en tres o cuatro montañas rusas me tuve que sentar un buen rato del mareo. Y al ser un parque casi exclusivamente de montañas rusas tu cerebro no tiene posibilidades de tomarse un descanso. Y cuando crees que te has recuperado, te montas en otra montagña y te cuelgan como a un jamon, te escupen fuego o te calan de la cabeza a los pies.

Panorámica de Six Flags New Jersey

Desde luego, si a alguien le gusta pasar miedo y sentir la adrenalina corriendo por las venas, Six Flags es su lugar. Despues de esto ya solo me queda participar en Gladiadores Americanos.

K

jueves, 23 de septiembre de 2010

Un mes en la ciudad

Hoy hace justo un mes que llegue a NY. Lo sé porque al ir a pasar el torno del metro me ha dicho que mi ticket mensual ya no me servía. Como pasa el tiempo. Si llegue ayer mismo!!!

Por fin tengo casa!!! A pesar de las múltiples dificultades y de que me han hecho pagar un año por adelantado por ser un maldito indocumentado sin número de seguridad social. Yo solamente tengo un visado de estudiante (F1), que te de muy pocos privilegios. Con este visado cualquier trámite inicial se hace un poco más complicado, pero no imposible, ni mucho menos. La gran mayoría de las cosas las puedes solucionar con……dinero, como no. Como el alquiler del piso. Hemos tenido suerte y el piso es lo que llaman aquí renta protegida (rent control), por lo que no pueden inflar los precios ya que el ayuntamiento los supervisa.

Mi casa en el East Village

Además os puedo asegurar que por lo que pagamos está muy bien. Es un edificio bastante nuevo, con ascensor, lavandería (muy pocos tienen lavandería propia), patio trasero para hacer barbacoas, y me incluye la mayoría de los servicios (“utilities included”). Eso sí, aunque el precio visto lo visto es muy bueno y la mayoría de mis compañeros de la universidad están envidiosos porque pagan incluso el doble por lo mismo o peor, sigue siendo una barbaridad.

Manhattan Bridge y al fondo Brooklyn Bridge

Lo cierto es que las dos últimas semanas no se puede decir que hayan sido las mejores en la ciudad, porque el hecho de no tener casa y de no tener libros no me ha permitido seguir el curso y me ha pillado el toro. Ahora ya le voy cogiendo el ritmo, pero la verdad es que lo que me avisaron de que iba a tener que currar acertaron de pleno. Aquí las clases son lo de menos. Fuera de clase te tienes que machacar. Y en eso estamos, que para eso me he gastado todos mis ahorros. Acaso os creíais que esto iba a ser todo fiesta y diversión?, menos mal que lo tenía claro.

Otro tema curioso es la cultura de los libros. Aquí por asignatura te exigen un libro que te cuesta $200, y no exagero, por lo que cada trimestre te puede salir por unos $1000. Escalofriante. Como me he grapado los bolsillos lo que he hecho ha sido alquilarlos, que te cuestan 4 veces menos, pero claro, no te los puedes quedar, aunque tampoco creo que me los pudiese traer de vuelta a España, a no ser que cada vez que venga un amigo me lleve uno de vuelta en el fondo de la maleta.

Lo que sigue siendo divertido es la cultura de Brunch.” Brunchear” como lo llamo yo. El sábado o el domingo es más que recomendable bajar a uno de los miles de restaurantes que ofrecen buenísimos brunches a buen precio, con muy buen rollo y en sitios muy divertidos. Yo ya he visitado un montón de ellos y me he integrado en esta cultura sin ningún problema (bueno, a veces algún problema, porque las bebidas que incluye el brunch bloody Mary picante, mimosa,…no son muy de mi agrado).

Otra de las cosas divertidas que he hecho últimamente fue ir al Soho a disfrutar de la Fashion Night, que es un día en el que las tiendas abren hasta más tarde y miles de curiosos se acercan a comprar. Las tiendas ponen DJs, algunas dan algo de comer, pero la gran mayoría están abarrotadas, sobre todo por curiosos que quieren pillar a algún famoso. Nosotros solo vimos a Serena Williams, pero por las aglomeraciones de gente debía de estar la mitad de Hollywood.

La busqueda del famoso por el Soho

Ahora que estoy un poco más al día ya me toca recuperar el tiempo perdido y volver a disfrutar de la ciudad. Para empezar este sábado voy al parque de atracciones Six Flags, que por si no lo conocéis es simplemente es-pec-ta-cu-lar. Tiene la mejor montaña rusa del mundo Kingda Ka (a mis hermanos les digo que tiene una incluso mejor que la que ellos vieron en Sanduski). Pero esto es otra historia….

K

PD: he encontrado a mi proximo candidato para senador. Con ese nombre llegará a lo más alto:

Cartel electoral en Brooklyn, cerca de Ikea

martes, 7 de septiembre de 2010

Keep on movin'

Esto se pone en marcha. Aunque sigo siendo un homeless sin hogar, ya he empezado mis clases, y visto lo visto me va a tocar empollar bastante, más ahora que me han aceptado en lo que aquí llaman Programa de Seguimiento, o Cohort Program, en el cual te exigen un mínimo de 5 asignaturas (o 15 créditos) por semestre. Mas las clases intensivas de ingles que he decidido tomar por mi cuenta no creo que me vaya a aburrir mucho.

Pero bueno, aparte del tema escolar, siempre me queda algo de tiempo para disfrutar de la ciudad. Seguro que aun tendrá mas tiempo cuando tengamos nuestro propio apartamento y nos podamos despreocupar del alquiler, de los muebles, de la televisión por cable, de las tarjetas de la lavandería y un largo etcétera que parece no acabar nunca.


vista del skyline desde el Upper East

El clima sigue acompañando por lo que este largo fin de semana (el lunes fue festivo - labor day) pudimos hacer alguna cosa interesante. Una noche nos fuimos a tomar una cervecita y a cenar al Lower East. Volvimos a un restaurante que se llama Schillers Liquor Bar que es muy chulo, aunque un poco caro para lo que te dan, y con un ambiente muy bueno. Los sándwiches son simplemente deliciosos. El lunes tomamos un semi-brunch (de esto ya hablare más adelante porque es algo que merece una mención aparte) por la zona del Soho, en un sitio que tenía pendiente que se llama Cafe Noir donde la mayoría de los platos tienen nombre español. Además en esa manzana hay un montón de sitios chulos que ya iremos probando poco a poco.

New Museum en la calle Bowery (edificio diseñado por Sanaa)

El lunes festivo después de hacer unas compras por el Upper East y el Mid Town y del brunch que ya he mencionado, pillamos un metro a Brooklyn para ver el West Indian Parade que se celebra anualmente en este barrio. Simplemente salir del metro nos costo Dios y ayuda, y una vez fuera era casi imposible ver nada del carnaval debido a la aglomeración de gente. Este carnaval esta principalmente organizado por todas las comunidades caribeñas de NY y consiste en una serie de carrozas con reggaeton a todo volumen, con la gente disfrazada bailando a su alrededor. Sobre el papel todo suena más o menos bien, pero lo cierto es que el carnaval de Tenerife le da mil vueltas. Pero bueno, había buen ambiente y siempre es curioso como se lo montan los caribeños por aquí. Alrededor de la cabalgata montan infinidad de chiringuitos cutres donde venden comida, banderas, helados,... y la gente se sienta en cualquier lado a disfrutar de los temazos que berrea un speaker desde lo alto de las carrozas. A ella le gusta la gasolinaaaaa...tremendo. Pero había que verlo.

Por desgracia no pudimos visitar Prospect Park del que tan bien me han hablado porque por medidas de seguridad estaba cerrado. Aquí la seguridad es lo primero. En Otoño volveremos que he leído que es realmente bonito, y que el jardín botánico es una maravilla.

Aparte de estas experiencias hay algunas cosas que tras un par de semanas ves que están a la orden del dia:

- Hay ratas por todos los lados. Algunas son como gatos de grandes.

Rata gigante junto al Lincoln Center

- Hay chinches (bed bugs) también por todos los lados. Tuvimos una mala experiencia con una banqueta que intentamos recuperar, y que al mojar....mejor no doy detalles.
- Las bebidas son carísimas. Una cerveza en cualquier bar cuesta unos 6 o 7 dólares más uno o dos dólares de propina. Por supuesto propina para todo. Solo en las Happy Hours están a un precio razonable (unos 3 o 4 dólares mas la propina, of course). Y del vino mejor ni hablar. Carisisisimo. Y esta muy de moda beber vino. Hay Wine Stores por todos los lados, y el vino español tiene mucho éxito.
- La gente en general es muy agradable y te ayuda bastante. Yo creo que ni el 20% de la población es neoyorkina de nacimiento. No hay más que mirar en mi universidad: Indios, Chinos, Armenios,...es la multiculturalidad en su grado máximo.
- La densidad de chiflados por kilometro cuadrado debe de ser la más alta del mundo, porque es increíble la de pirados que hay por aquí. Inofensivos, eso sí.
- La ciudad es como una película. Por todos los lados ves cosas interesantes y gente peculiar. Me encanta pasear por sus calles. Tengo los pies como Pedro Picapiedra, pero merece la pena.

Otro dia seguiré contando mas historias...
K

lunes, 30 de agosto de 2010

Primer fin de semana en NY

Ya estoy en NY.

He tenido una semana intensísima con el comienzo de las clases, la búsqueda interminable de un apartamento para vivir (todavía no tengo nada seguro), los bancos, los seguros de salud, y un largo etcétera, pero a pesar de todo he podido de disfrutar de un primer fin de semana caluroso en la Gran Manzana.


El sábado pude saldar una cuenta pendiente con el parque High Line del que tanto había leído desde España. Aunque esta inacabado y solo se puede visitar el primer tramo atravesando el Meatpacking District lo cierto es que es espectacular.


Es increíble como se ha reconvertido una antigua vía elevada para trenes de mercancías en un bonito parque elevado con un paseo de madera y multitud de plantas diferentes. Cuando se complete el parque tendrá una longitud de 1,5 millas, lo cual es una barbaridad si pensamos en la congestión que existe en Manhattan. En estos dos años que voy a estar por aquí volveré a pasar a menudo porque las vistas del atardecer sobre New Jersey o las terrazas sobre las aceras o en las azoteas de los hoteles como el Standard invitan a repetir.


Por la noche me invitaron a un restaurante hindú en el East Village relativamente cerca de donde tengo previsto alojarme. El sitio es indescriptible por lo que no daré más detalles para poder sorprender a cualquier amigo que me visite. La comida hindú que sirven es bastante autentica con sus especias y sus picantes, aunque no es precisamente esto lo que te hace entrar en semejante lugar. Quien quiera conocerlo, que venga por aquí.

El domingo pasamos el dia en Governors Island. Una pequeña isla enfrente de Manhattan donde se llega cogiendo un ferry gratuito desde el embarcadero junto al del ferry de Staten Island. Por lo que pude averiguar esta isla solo abre los fines de semana (de viernes a domingo) durante los meses de verano. La isla se utilizaba antiguamente como lugar de residencia de los gobernadores de NY cuando aún era colonia inglesa. Actualmente las casas coloniales están vacías aunque muy bien conservadas, y la principal función de la isla es servir de monumento nacional donde se permiten espectáculos sociales, culturales y deportivos de la ciudad de NY. Las vistas del skyline desde la isla son impresionantes:


Durante los meses de verano se llena de una multitud de personas que acuden a pasear o a disfrutar de los espectáculos que allí se desarrollan. Este domingo por ejemplo había un concierto sobre la pradera llamado Jazz Age Dance Party, donde la gran mayoría de la gente que estaba presente iba disfrazada de los años 20. Es alucinante ver como la gente se involucra en estos eventos. Ir en el ferry rodeados de muchísimas personas disfrazadas de bailarines de charlestón para asistir al espectáculo era realmente sorprendente.

Segiremos disfrutando de las miles de posibilidades que nos ofrece la ciudad…

K

martes, 17 de agosto de 2010

Start spreadin' the news, I'm leavin' today....

...I want to be a part of it, New York, New York.


Como bien cantaba Frank Sinatra, en 4 días voy a ser parte de Nueva York y por eso he actualizado un poco la apariencia del blog.

Espero poder ir actualizandolo con novedades novedosas desde el otro lado del oceano.

Nos vemos en 2 años!!! Que os vaya a todos muy bien, os deseo mucha suerte!!

K

lunes, 16 de agosto de 2010

Costa Brava con gambas bravísimas

(este post se tenía que habe publicado hace 3 o 4 semanas pero por error no se publico...soy un membrillo)

Tengo bastante abandonado el blog, pero es que con lo que se me viene encima no tengo tiempo para nada. Este fin de semana (mi último fin de semana completo en Barcelona) he podido disfrutar con los amigos de un fin de semana playero en la Costa Brava.

En verano ir a la Costa Brava desde Barcelona es un viaje de locos. Hay que salir muy temprano para no atascarse toda la mañana en la carretera, y poder aparcar en alguna de las calas. Tomamos la decisión, bueno, la tome yo, de ir a la Playa de El Castell al norte de Palamós. Aquí se puede llegar bastante bien con el coche porque hay un parking donde se puede dejar el coche por un par de euros. Desde esta playa se puede caminar 5 minutos hacia el sur, hacia S’Alguer o La Fosca donde todavía se pueden ver las antiguas casas de pescadores, o hacia el norte, hacia Callella de Parafrugel.

El agua es cristalina y bastante fresca y en mi opinión no tienen nada que envidiar a las aguas caribeñas de la República Dominicana. De hecho a mi me gustan mucho más porque tienen un tono diferente, y las rocas le dan un encanto especial. Además al meterte en el agua te refrescas de verdad. Bichos, no vimos muchos, salvo algunos peces “roca” y un solitario pulpo que no me hubiese importado meter en la cazuela a pesar que su primo el pulpo Paul me cae estupendamente.

Por la noche pudimos también disfrutar de una cena en el puerto de Palamós a base de gambas rojas que son simplemente espectaculares, y eso que no eran de las más grandes. Por supuesto valen su peso en oro pero no todos los fines de semana te vienen a visitar los amigos, y como decía Tom Cruise en Risky Business: “Pero, que coño…”. De hecho le pedimos al camarero que de postre nos sirviera unas pocas más. Por desgracia la cocina estaba ya cerrada a pesar de nuestras caras de amargura y tristeza.

El domingo también hubo playa en abundancia, pero esta vez nos desplazamos en Cercanías (o como se dice aquí en Rodalias) con dos millones de personas en el tren a la playa de Ocata (como bocata, pero sin B). Lo cierto es que la playa es extensa y está bien, aunque el agua no es como el de la Costa Brava. Por la noche cena en el Mercado de Santa Caterina, copa, café y puro y a dormir, que se avecinan semanas muy movidas.

Como siempre un placer recibir la visita de los amigos. Ojalá se repitiese más a menudo, aunque en los próximos 24 meses va a ser misión imposible.

K

jueves, 10 de junio de 2010

LOST…and found

(si no has visto el final de Lost mejor no te leas este post, que tampoco quiero ser un aguafiestas)

Por desgracia ya se ha terminado una de las series que más me han gustado de los últimos años (junto con Expediente X: I want to believe).


Oigo muchos comentarios sobre el final de la misma, y la gran mayoría son quejas por haber dejado tantas dudas por resolver. A mi personalmente me ha gustado el final. Si, es verdad que han quedado muchas incógnitas en el aire pero esto ha sido una constante durante toda la serie. Además cada uno puede interpretar el final como le venga en gana lo cual también me parece genial. Está claro que desde el comienzo de la serie no estaba decidido el final, más aún con los tiempos que corren. Una serie puede durar dos capítulos a pesar de las grandes promesas (véase Flashforward que está casi defenestrada) u otra serie que podía haber pasado sin pena ni gloria al final se convierte en algo de culto (como yo creo que le paso a Perdidos).

Yo tengo mi propia teoría y seguro que muchísima gente no estará de acuerdo conmigo, pero yo me la creo y con eso me basta y me sobra. Soy de los que piensan que la isla no era un purgatorio ni nada por el estilo, y que en la última temporada, lo que se mostraba como realidad alternativa no era sino una especie de limbo donde los protagonistas (ya muertos) solucionan sus cuentas pendientes y se reúnen para conseguir recordar y así poder avanzar a la muerte. Es rebuscado, pero creo que es lo más lógico. He visto un tipo que piensa más o menos como yo en esta página.


Creo que en la edición de la última temporada, el pack completo, van a incluir más detalles sobre algún “misterio por resolver”, y es que no debemos olvidar que esta seria no se ha producido sin animo de lucro. Es un negocio, y por tanto hay que explotarlo hasta el extremo. Y quien no lo entienda que vaya al Mediamarkt y vea que por cada película nueva de James Bond hay un nuevo “pack” coleccionista con información extra y una pistola de agua de regalo. La cosa por desgracia funciona así.

En definitiva. A mi la serie me ha parecido espectacular. Entretenidísima. Diferente. Adictiva. Nada que ver con las series “tipical spanish” con actores que se repiten una y otra vez y cuyos productores siempre buscan la inspiración en series ya emitidas en el extranjero con lo cual se cargan cualquier posibilidad ser originales.

Para gustos, los colores.

K

martes, 1 de junio de 2010

Back in NYC

Como bien cantaba Genesis cuando ni siquiera había nacido: de vuelta a NYC (back in NYC):


Mi novia ha sido agraciada con una muy buena beca de investigación para lo cual ha estado preparándose a conciencia durante los dos últimos años. Por si las moscas yo decidí cubrirme las espaldas y solicitar el acceso a un MBA en las diferentes universidades de NY porque no me apetecía mucho pasarme dos años allí haciendo hamburguesas, y creo que era una buena opción de hacer algo útil durante estos muchos meses que vamos a estar en la ciudad que nunca duerme.

Lo cierto es que el tema de los Másteres, o la educación en general, para los extranjeros en EEUU no es tan simple como puede parecer a primera vista. Al final todo se resume básicamente en: si tienes dinero serás aceptado, y si no, pues gracias por participar. Y aunque tengas dinero ahorrado o buena financiación el tema del papeleo y los certificados exigidos pueden llevar a desistir en el intento.

Yo empecé hace dos años con todos los tramites siguientes:

- Examen GMAT, que para una persona cuyo dominio del ingles no es perfecto es ciertamente todo un reto. 6 meses de academia carísima para preparar el maldito examen que consta de tres partes: cuantitativa o numérica, verbal y ensayo escrito. Las tres me parecieron un infierno. Pero menos mal que la parte cuantitativa, lo mío, se me dio muy bien. 610 de puntuación, un percentil 70, es decir que el 70% de los tíos que se presentan lo hacen peor que yo. Toma ya. Eso sí, en las grandes escuelas de negocio pueden llegar a pedir valores de 700 puntos. No soy bienvenido allí.

- Toefl. Aquí si que no me gaste más dinero que la cuota de examen. Ahora se hace en una sala por ordenador: iBT (internet based test), y personalmente me pareció sencillo. (105/120). Para estudiar en EEUU piden un resultado mínimo de 100.

- Traducción jurada del título y certificados académicos. Enviar todos los documentos a una empresa acreditada (University Language Service) que te cobra un dineral.

-Enviar esta traducción jurada que me envían los anteriores en un sobre cerrado y lacrado a una organización llamada World Education Services para que me compulsen todo para buscar la equivalencia de mi título en EEUU (allí mi licenciatura es un Bachelor's and Master's degree).

- Con todo esto, y previo pago de una tasa de unos 300$ ya se puede solicitar plaza en las universidades.

- Una vez aceptado, queda lo más difícil, demostrar que tienes pasta y que no te vas a quedar ilegal en el país. Para ello hay que rellenar un documento Affidavit of Support, con todos los documentos bancarios que demuestren que tienes dinero suficiente como para costearte nos solo las tasas académicas sino los gastos asociados a vivir allí durante dos años.

- Una vez que la Universidad te acepta estos documentos, te reenvía un formulario I-20 que junto con el pago de otra tasa (SEVIS) de unos 100$ te permite tener una entrevista con el cónsul que es quien en definitiva me va a dejar ir a EEUU o no. Y eso que solo estoy pidiendo un visado de estudiante y no voy a tener derecho a trabajar ni haciendo hamburguesas.

Y en este punto estoy ahora. En total calculo que me he gastado unos 3000€. Which is not turkey's mucus.
A ver si me toca un cónsul majete y no me pone más pegas, porque estoy cansado de tanta burocracia. Si tengo suerte y me aceptan como ser humano, me tocará hacer otro montón de papeles nada más llegar allí, pero eso ya es otra historia....

A pesar de todo este esfuerzo lo cierto es que estoy muy ilusionado por mi nueva aventura. Pienso disfrutarla a tope.

NYC, here I go.

K

martes, 27 de abril de 2010

Un día en el mundo

Lunes 26 de Abril de 2010

5:30 Suena el despertador.

6:30 El taxi que encargue la noche anterior ya está esperando en la calle. Hora de marchar.


07:15 Desayuno en el aeropuerto

8:15 Vuelo Barcelona Stuttgart


10:30 Taxi desde el aeropuerto de Stuttgart al pueblecito de Gussendstadt donde tengo que hacerme cargo de un aburrido training. El taxi me lleva a 230km/h por los tramos sin límite de velocidad de la Autobahn. Miedo.


12:00 Empiezo el training

13:30 Picoteo de delicias alemanas a base de Kartoffeln mit Bratwurst. Lo de siempre.

16:30 Fin del training. El taxi me espera en la puerta para llevarme de vuelta al aeropuerto de Stuttgart esta vez a una velocidad más razonable de 190km/h. Menos miedo.

18:00 Vuelo Stuttgart-Frankfurt


19:15 Escala en Frankfurt de 1h 45'. Musicote en el iPod.

21:00 Vuelo Frankfurt-Barcelona


23:15 Taxi a casa


24:00 En casa sano y salvo.

Me parece increíble lo mal que nos lo hemos montado el ser humano. No deja de sorprender que cualquiera puede ir a trabajar dos horas a cualquier parte del mundo o simplemente a comprar la leche y el pan.

Para mí, es simplemente un día más en el mundo:

martes, 20 de abril de 2010

Soy un cenizo

Definitivamente odio volar en avión. Menos un accidente (toco madera) me ha pasado de todo. Esta semana y aunque suene a cachondeo ha sido un volcán. Ni en las películas serie Z de Troma Entertainment.

El caso es que la semana en cuestión me fui a trabajar a una aburrida feria en Birmingham, y ya la cosa empezó mal porque, como en la empresa nos estamos grapando los bolsillos, para llegar allí tuve que hacer una escala fugaz en Copenhague donde ya había estado apenas unos días antes de vacaciones. Tras la feria, el jueves tenía programada la vuelta pero me levante escuchando las noticias que decían que los aeropuertos del norte Gran Bretaña estaban cerrando por una nube de cenizas.


Pues vaya tontería, pensé yo, esto en cuanto sople el viento se despeja y todo queda en anécdota. Pero no. El caso es que a media mañana del jueves veo que tengo que olvidarme de mi vuelo directo de vuelta con la compañía mega-grapa BMIBABY y me digo, bueno, como soy más listo que el hambre me cojo un monorraíl a Birmingham centro y desde allí un tren me voy a Londres, pillo el tren Eurostar por el Canal de la Mancha a Paris y allí me pillo un vuelo de vuelta. Pero se ve que no soy tan listo porque otras 5264828264 personas habían pensado exactamente lo mismo y ya no tenía billetes ya ni para el jueves ni para el viernes.


Por tanto como al día siguiente tenía que ir de boda a Granada me busque un vuelo directo con Ryanair desde Londres Stansted para la tarde del día siguiente pensando que por la noche se arreglaría todo y al día siguiente se podría volar sin problemas y, por consiguiente, pase la tarde de paseo por el Soho bajándole la espuma a unas rubias, bueno, más bien morenas (Guinness).


Segundo error. Otra vez me vuelvo a equivocar y a la mañana siguiente anuncian que tampoco se puede volar (Ryanair cierra definitivamente el chiringuito hasta mediodía del lunes!) y la cosa tiene muy mala pinta. Entonces a la desesperada me chupo una cola infinita y consigo un billete para el Eurostar el sábado a las 9.


Por supuesto tengo que anular para la boda la reserva de hotel y los billetes de avión (esto último no lo consigo pero por mis benditos al final me lo ha pagado la empresa) y me olvido del bodorrio muy a mi pesar.
Siguiente paso. ¿Cómo voy desde Paris a Barcelona. Fácil, ¿no? En tren (no hay plazas hasta el lunes y los funcionarios "baguettes" de la SNCF están en huelga), en autobús (ídem) o en coche de alquiler (no queda un maldito coche disponible!). Pense incluso en ir en Ferry desde Plymouth o Pormouth a Santander.

Con la vena de la frente hinchada como una longaniza y tras resolver ecuaciones diferenciales consigo un billete de autobús infernal desde París (al otro lado de la ciudad) hasta Zaragoza de tan solo 15 horas de viaje parando en todas las ciudades del camino y casi en cualquier chiringuito donde vendan melones o artesanía local.


Una vez en Zaragoza y con la espalda como un tebeo de Superlopez espero otras tres horas para coger el primer Ave a Barcelona donde llego a casa exactamente 3 días y medio más tarde de lo planeado y tras un último viaje puerta-a-puerta desde mi hotelucho en Londres de unas 29 horas.


Lo único bueno de todo esto es que siempre está bien poder pasear por Londres. Es una ciudad muy chula con infinitas posibilidades. Me hubiese gustado escribir lo que hice y deshice allí, pero necesitaba desahogarme.


Creo que ya va siendo hora de que me plantee en serio otro tipo de vida, que viajar tanto por el extranjero es una vida muy perruna porque ni duermes bien con los cambios horarios, ni comes bien, ni muchas veces te entienden no solo por el idioma a sino por la misma cultura. Además no soy George Clooney en Up in the air y mi vida no está en los aeropuertos.

Otra aventura de abuelo cebolleta para contar a los nietos.

K

Pd: gracias pistolero por echarme un cable, rodillo por aguantar mis extrañas solicitudes, y a los demas por los ánimos, pero sobre todo mil perdones para la golondrina que con la ilusión que teníamos se ha quedado compuesta, sin boda y sin estrenar modelito.