Feliz 2010 para todos. Espero que este año se cumplan vuestros deseos, que la salud os respete y que seáis felices.
Estas navidades me las he pasado otra vez en la carretera y en la montaña. En la montaña he disfrutado de la mayoría de los días esquiando, comiendo y domingueando.
Cada día que he subido a esquiar he tenido que seguir un ritual de preparación de lo más curioso, lo cual me hace pensar que me he convertido en el Hombre Biónico (como en la serie de los 70 “El Hombre de los 6 Millones de Dolares”).
Para empezar, y debido a mi miopía me tengo que poner las lentillas. Nunca he llevado lentillas y el proceso de ponérmelas y quitármelas me parece un infierno. Pensaba que era más fácil, o al menos en la óptica me resulto más sencillo. Eso sí, una vez las llevas puestas son muchísimo más cómodas para hacer deporte, especialmente si hay poca luz.
El siguiente paso, y tras previa depilación con cuchilla para no ver las estrellas, es el de ponerme tiritas en las espinillas. Pensaba que con las botas nuevas las heridas sangrantes que me salen cada vez que esquío dejarían de existir, pero está claro que estaba equivocado. Duelen de verdad.
Después toca el turno a las rodilleras espaciales. En la rodilla derecha para protegerme de la operación de ligamento cruzado anterior, y en la rodilla izquierda para reforzar el ligamento lateral interno.
Por último, vestimenta a base de gore-tex, wind-stopper, estafa-tex, y todo tipo de tejidos de nombres extraños pero llamativos, y por supuesto el casco y las gafolas de ventisca. Menos mal que todavía no llevo la protección cervical que se está poniendo de moda y que ya me parece incomodo además de muy exagerado.
En definitiva, Robocop y yo somos primos hermanos. Qué tiempos aquellos en los que unos pantalones de campana apretados y un impermeable Boomerang del Corte Inglés eran más que suficientes para protegerse de las inclemencias del tiempo y de los esquiadores y tableros. Debe de ser la edad.
K
PD: He podido comprobar "in situ" qué ha sido del telesilla Horat deth Bo del que hablaba en mi post anterior. ¿Qué mejor solución para un telesilla viejo, oxidado e inservible que la de decorar las calles de Vielha?. Estoy seguro que si alguien quiere una pilona para el jardín no tiene más que pedirselo a la estación.
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